Quito, 25 de marzo de 2026.- El conocimiento también se entrena, se organiza y se comparte. Bajo esa premisa, el cuerpo técnico de La Tri liderado por Eduardo Moscoso, presentó ante la comunidad del Instituto Superior Tecnológico Quito ISTFQ, entrenadores y futuros entrenadores, el contenido de su Método Integral: “El ADN del Fútbol Femenino Ecuatoriano”, una exposición que puso sobre la mesa la estructura de trabajo que sostiene el crecimiento competitivo de las selecciones femeninas del país.
La jornada permitió mostrar que detrás de cada clasificación, cada microciclo y cada torneo internacional existe una construcción profunda, diseñada a medida y sostenida por pasos organizados durante varios años. El método expuesto parte de una idea clara: construir en juveniles para optimizar en selección mayor y transformar el talento en equipos competitivos, capaces de pelear en Sudamericanos y clasificar a Copas Mundiales.
La presentación reveló una visión que se fijó desde 2022: ser una selección nacional referente a nivel sudamericano en la formación de selecciones juveniles competitivas, con experiencia en torneos sudamericanos y mundiales FIFA. Esa visión no se sostiene solo en el discurso, sino en una filosofía de trabajo.
Uno de los puntos más potentes del encuentro fue la explicación de los pilares del método: entrenadores, instalaciones y tecnología, planificación y metodología. No se trata solo de entrenar bien; se trata de hacerlo con una lógica compartida, una estructura de comunicación clara y una línea de trabajo que conecte todas las áreas del rendimiento.
Desde la preparación física, Christian Ayala expuso una planificación minuciosa, apoyada en herramientas tecnológicas como plataformas de monitoreo, GPS, control nutricional, área médica y valoración del rendimiento.
La exposición dejó claro que una sesión no empieza cuando rueda el balón, sino mucho antes, en la definición del propósito, los responsables, la progresión y los indicadores que permitirán evaluar si el objetivo se cumplió.
Otro eje central fue el modelo de gestión, entendido como una cadena que arranca en el scouting, pasa por el modelo de juego y desemboca en el análisis de rendimiento. Allí, el video análisis y el estudio del rival, aparecen como herramientas clave para reducir la incertidumbre del juego, potenciar fortalezas propias y atacar debilidades del oponente.



Se dejó también, un mensaje de fondo que trasciende lo táctico: no se gestionan solo futbolistas, se gestionan personas. La motivación, la resiliencia, el orgullo, el entorno, la familia y la cultura interna fueron mostrados como componentes inseparables del rendimiento.
Abrir este contenido al ISTFQ y a la comunidad del fútbol ecuatoriano tiene un valor especial. No solo visibiliza el trabajo técnico que hay detrás de La Tri; también fortalece el vínculo entre la selección y los espacios de formación, sembrando herramientas en quienes mañana estarán al frente de nuevos procesos. Compartir conocimiento, en este contexto, también es una forma de desarrollar el fútbol.
La Tri no solo compite. También deja método, deja estructura y deja camino.

Comunicación FEF























